Planificación del RETO 3: protocolo de coordinación docente–EAP e instrumento de seguimiento socioemocional

En esta entrada presento la planificación del proyecto de intervención correspondiente al RETO 3, centrado en el diseño de un protocolo de coordinación entre el profesorado tutor y el EAP, acompañado de un instrumento de registro y seguimiento socioemocional del alumnado con NESE. Esta propuesta surge a partir del análisis del contexto y de las necesidades detectadas durante las primeras semanas de prácticas en la Escola Els Àngels.

El objetivo principal de esta intervención es mejorar la sistematización de la información, la comunicación y la toma de decisiones compartidas, favoreciendo una intervención psicopedagógica preventiva, coherente e inclusiva.

1. Objetivos de la propuesta de intervención

Los objetivos que orientan este proyecto son los siguientes:

  • Establecer un protocolo claro y compartido de coordinación entre el profesorado tutor y el EAP.

  • Facilitar la detección temprana y el seguimiento continuado del alumnado con dificultades de regulación emocional y conductual.

  • Dotar al profesorado de un instrumento práctico de registro socioemocional, útil y realista para el contexto del aula.

  • Favorecer una respuesta educativa inclusiva, ajustada a las necesidades del alumnado y coherente con el modelo de escuela inclusiva.

  • Reforzar el rol del EAP como agente de acompañamiento, orientación y prevención.

2. Descripción del protocolo de coordinación docente–EAP

El protocolo de coordinación se concibe como una herramienta flexible, integrada en la dinámica habitual del centro, que no suponga una sobrecarga para el profesorado. Incluye los siguientes elementos:

  • Momentos de coordinación: reuniones periódicas breves entre tutor/a y EAP para revisar casos prioritarios.

  • Criterios compartidos de observación: qué aspectos observar (conducta, regulación emocional, relaciones sociales, respuesta a apoyos).

  • Canales de comunicación claros y consensuados.

  • Seguimiento de acuerdos: registro de orientaciones, compromisos y revisión de su cumplimiento.

Este enfoque responde a un modelo de intervención colaborativa (Monereo & Solé, 1996), donde el psicopedagogo/a actúa como facilitador de procesos y no únicamente como evaluador externo.

3. Instrumento de registro y seguimiento socioemocional

Como complemento al protocolo, se ha diseñado un instrumento de registro socioemocional, pensado para ser utilizado por el profesorado tutor y compartido con el EAP. Este instrumento permite:

  • Registrar de forma estructurada observaciones relevantes del alumnado.

  • Identificar patrones de conducta y situaciones desencadenantes.

  • Valorar la evolución del alumno/a tras la aplicación de determinadas estrategias.

  • Facilitar una toma de decisiones fundamentada, evitando intervenciones basadas únicamente en percepciones subjetivas.

El instrumento prioriza un lenguaje claro, accesible y respetuoso, cuidando especialmente los principios de confidencialidad y protección de datos, en coherencia con el código deontológico de la profesión psicopedagógica.

4. Evaluación de la propuesta

La evaluación del proyecto se plantea desde una perspectiva formativa y procesual, atendiendo a:

  • El grado de utilización del protocolo por parte del profesorado.

  • La utilidad percibida del instrumento de registro.

  • La mejora en la calidad y fluidez de la coordinación docente–EAP.

  • La adecuación de las respuestas educativas al alumnado con NESE.

Los indicadores de evaluación se recogerán a través de reuniones de seguimiento, observaciones y valoraciones cualitativas de los profesionales implicados.

5. Reflexión personal

El diseño de esta propuesta me ha permitido comprender que la intervención psicopedagógica no siempre requiere grandes cambios estructurales, sino mejoras organizativas y comunicativas que faciliten el trabajo conjunto. Uno de los principales retos ha sido pensar una herramienta realista, que se adapte al ritmo del centro y a las demandas del profesorado.

Como futuro psicopedagogo, este proceso me ha ayudado a reforzar una mirada profesional basada en la prevención, la colaboración y el respeto a los ritmos institucionales. Entiendo ahora que acompañar a los equipos educativos implica escuchar, consensuar y construir conjuntamente, más que imponer soluciones externas.

Esta planificación será la base para la fase de implementación y evaluación del proyecto (RETO 4), donde podré analizar el impacto real de la propuesta y seguir desarrollando competencias profesionales desde la práctica reflexiva.

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